
Cuando una empresa decide llevar parte de su trabajo al móvil, la primera duda técnica que le plantean es si quiere una app nativa o una app web. La pregunta suena a cosa de programadores, pero la respuesta depende de cómo trabaja tu gente: dónde están, qué dispositivo llevan, si tienen cobertura y qué tienen que hacer con el teléfono. Este artículo explica las diferencias en lenguaje llano y te da los criterios para elegir.
Qué es cada tipo de app
App nativa
Es la que se instala desde la tienda de aplicaciones (Google Play o App Store) y está hecha para el sistema del teléfono, Android o iOS. Tiene acceso completo a la cámara, el GPS, el lector NFC, el Bluetooth o las notificaciones, y puede guardar datos en el propio dispositivo para trabajar sin conexión.
App web
Es una aplicación que se abre en el navegador del móvil, la tablet o el ordenador. No hay que instalar nada desde una tienda: basta con una dirección y un usuario. Se actualiza en el servidor y todos los usuarios ven la última versión al momento. Las versiones modernas pueden añadirse a la pantalla de inicio y guardar algunos datos, pero su acceso al hardware del teléfono es más limitado y depende del navegador.
App híbrida o multiplataforma
Entre las dos hay opciones intermedias: apps que se instalan como una nativa pero se desarrollan una sola vez para Android e iOS. Para muchas apps de empresa son una solución equilibrada.
Las diferencias que importan en una empresa
| Aspecto | App nativa | App web |
|---|---|---|
| Instalación | Desde la tienda o distribución interna | Ninguna, se abre en el navegador |
| Trabajo sin cobertura | Completo si se diseña para ello | Limitado |
| Cámara, GPS, NFC, Bluetooth | Acceso completo | Parcial, según navegador y dispositivo |
| Actualizaciones | Publicar nueva versión y que se instale | Inmediatas para todos |
| Uso en ordenador | No, salvo versión aparte | Sí, la misma aplicación |
| Coste de desarrollo | Mayor si hay que hacer Android e iOS | Normalmente menor |
| Publicación en tiendas | Requiere cumplir sus normas de revisión | No aplica |
Cinco preguntas para decidir
- ¿Hay cobertura donde se trabaja? Es la pregunta que más decide. En una finca, una obra en las afueras, una nave con mala señal o una ruta por carreteras secundarias, una app que deja de funcionar sin conexión no sirve. Ahí hace falta una app que guarde los datos en el dispositivo y los sincronice al recuperar la señal.
- ¿Necesitas el hardware del teléfono? Leer etiquetas NFC, escanear códigos con rapidez, conectar una impresora o un lector por Bluetooth o registrar la posición de forma fiable empuja hacia una app nativa.
- ¿Quién la va a usar? Si son tus trabajadores, con dispositivos que controla la empresa, instalar una app no es problema. Si son clientes o proveedores que la usarán de vez en cuando, pedirles que instalen algo es una barrera: una app web suele funcionar mejor.
- ¿Se usa también desde la oficina? Si la misma herramienta se usa en el móvil y en el ordenador, una app web evita mantener dos versiones.
- ¿Cada cuánto cambia? Si las pantallas o las reglas cambian con frecuencia, la actualización inmediata de una app web es una ventaja.
Ejemplos de qué encaja con qué
Algunos casos típicos, a modo orientativo:
- Partes de trabajo de técnicos en la calle. Horas, material, fotos y firma del cliente en sitios donde la cobertura falla: app nativa o híbrida con trabajo sin conexión.
- Cuaderno de campo en la finca. Se apunta en la parcela, a menudo sin señal: app que funcione sin cobertura.
- Reservas o pedidos de clientes. Personas que entran una vez a la semana y no quieren instalar nada: app web, con buena versión para móvil.
- Consulta de informes para la dirección. Se mira en el móvil, la tablet o el ordenador y no necesita sensores: app web.
- Lectura de etiquetas en almacén. Escaneo continuo y quizá lectores conectados: app nativa en terminales de la empresa.
Hay temas con normativa propia, como el registro de jornada desde el móvil, que tienen sus soluciones específicas; por ejemplo, Gesthoras para el fichaje. Para una app de empresa a medida, lo importante es que encaje con el resto de tus programas.
Lo que conviene pedir siempre
Elijas el tipo que elijas, hay requisitos que conviene dejar escritos desde el principio:
- Funcionamiento sin conexión definido. Qué se puede hacer sin señal, qué pasa si dos personas cambian lo mismo y cómo se avisa al usuario de que hay datos pendientes de enviar.
- Conexión con el programa de gestión. Lo que se apunta en el móvil tiene que llegar a la oficina sin volver a teclearlo.
- Usuarios y permisos. Que cada persona vea solo lo suyo y que, si alguien deja la empresa o pierde el móvil, se le pueda quitar el acceso.
- Pantallas pensadas para el uso real. Botones grandes para quien trabaja con guantes o al sol, pocos pasos y lo justo para escribir.
- Android e iOS, o solo uno. Si la empresa entrega los teléfonos, quizá baste con un sistema. Si cada uno usa el suyo, harán falta los dos.
Errores frecuentes
- Elegir app web por precio y descubrir en la primera semana que en la finca no hay señal.
- Hacer una app nativa para clientes que entran dos veces al año y no la instalan.
- Diseñar la app como una copia de las pantallas del ordenador, con veinte campos que nadie rellena en la calle.
- Olvidar que alguien tiene que mantener la app cuando salen nuevas versiones de Android e iOS.
Cómo lo hacemos en Infonet
En Infonet Consultores desarrollamos apps para Android e iOS desde 2013: apps para el público con miles de descargas y apps de empresa que siguen funcionando sin cobertura y sincronizan al recuperarla, que es lo que piden las fincas, las obras y las rutas. También hacemos aplicaciones web, desde una web informativa hasta una aplicación completa en la nube, y muchas de nuestras aplicaciones se usan desde el navegador del móvil o la tablet. Puedes ver ejemplos en la página de desarrollo de apps para Android e iOS, y si la app es parte de un proyecto mayor, en la de desarrollo de software a medida.



